El Día de la Madre puede ser muy difícil si estás en duelo. Descubre cómo afrontar esta fecha sin exigencias y desde el respeto a lo que sientes.
El Día de la Madre… cuando no es un día bonito
El Día de la Madre está en todas partes. En los anuncios, en las flores, en los mensajes que llenan las redes. Todo parece hablar de celebración, de amor, de gratitud.
Pero hay algo que casi no se dice: para muchas personas, este día duele.
Y duele de formas muy distintas.
Duele si tu madre ya no está.
Duele si has perdido a un hijo.
Duele si llevas tiempo intentando ser madre y no lo consigues.
Duele si la relación con tu madre es complicada o inexistente.
Duele, incluso, aunque no sepas muy bien por qué.
Y en medio de todo eso, aparece algo que pesa mucho: la sensación de que deberías vivir este día como los demás.
No es solo tristeza: es todo lo que se mueve por dentro
El duelo en fechas señaladas no es lineal. Puede que te sientas triste, enfadada, vacía o incluso desconectada.
Puede que tengas momentos de calma y de repente, sin avisar, algo te rompa por dentro. Una imagen, una frase o quizá un recuerdo.
Y entonces aparece la duda:“¿es normal sentirme así?” La respuesta es sí. Lo que sientes tiene sentido.
Porque este día no solo habla de lo que está, también habla de lo que falta, y cuando nos referimos a una madre lo que falta es un amor incondicional.
Lo más difícil no siempre es la ausencia
A veces lo más difícil no es solo el dolor. Es ver cómo todo el mundo celebra con la sensación de que tú estás en otro lugar más doloroso y no saber cómo encajar en ese día.
Es estar en duelo en un momento en el que parece que toca estar feliz. Y ahí es donde muchas personas empiezan a exigirse: debería estar mejor, no debería afectarme tanto,
tendría que poder con esto.
Pero déjame decirte que no. No tienes que poder con todo, no tienes que encajar y no tienes que vivir este día como los demás. Tienes que permitirte el espacio para que tus emociones salgan.
El duelo en el Día de la Madre no es solo uno
Algo importante que muchas veces no se nombra: no hay un único duelo en este día, hay muchos y todos conviven al mismo tiempo.
El de quien ha perdido a su madre.
El de quien ha perdido a un hijo.
El de quien desea ser madre y no por la razón que sea aún no lo es.
El de quien es madre y no puede vivir la maternidad como esperaba.
El de quien tiene una relación complicada con su madre o inexistente.
Cada historia es distinta y por lo tanto cada emoción también. Pero todas tienen algo en común: necesitan ser reconocidas.
Cómo afrontar el Día de la Madre si estás en duelo
No hay una forma correcta de vivir este día, Pero sí hay algo que puedes hacer para hacer el día más amable: dejar de exigirte vivirlo como se supone que deberías.
Quizá necesites silencio, quizá compañía, quizá recordar, quizá distraerte o quizá simplemente dejar que pase el día.
Algunas formas de acompañarte pueden ser:
- Alejarte un poco de redes sociales si lo necesitas
- Crear un pequeño ritual (escribir, recordar, hablar)
- Permitirte sentir sin justificarte
- Elegir con quién estar (o no estar)
- No forzarte a celebrar
No se trata de hacerlo bien ni perfecto, se trata de hacerlo más amable contigo.
El vínculo no desaparece
Aunque la persona ya no esté, aunque la maternidad no sea como imaginabas, siempre hay algo que permanece: el vínculo.
Siempre os digo que no desaparece, se transforma.
Y en días como este, se hace más visible, más presente, más sentido. Y eso también forma parte del duelo.
No tienes que atravesar esto sola
Hay días que pesan más, el calendario en el duelo nos puede golpear en fechas muy señaladas, y esta puede ser una de ellas.
Si sientes que te desborda, que no sabes cómo sostenerlo, que necesitas un lugar donde poder hablar sin tener que explicarlo todo, buscar acompañamiento puede marcar una diferencia real.
No porque estés mal, sino porque estás atravesando algo importante y complejo que llamamos proceso de duelo.
El Día de la Madre no es un día fácil para todo el mundo, por ello déjame decirte que no necesitas encajar en lo que ves fuera, no necesitas celebrar si no te apetece o no le ves sentido y por supuesto no necesitas estar bien.
Solo necesitas poder sentir lo que sientes y sostenerte, como puedas, hoy.
Si este día se te está haciendo cuesta arriba y necesitas un espacio donde poder entender lo que te está pasando puedes escribirme.