¿Estás en duelo y sientes que nadie te entiende?
Quizá te preguntes si lo que estás sintiendo es normal, cuánto tiempo va a durar este dolor o si algún día volverás a ser la misma persona de antes. Si has llegado hasta aquí buscando respuestas, hay algo importante que necesitas saber desde el principio: no estás roto, estás en duelo y seguramente muchas de las cosas que actualmente te están sucediendo son muy normales en el proceso que ahora mismo estás viviendo.
Hoy te comparto mi visión como terapeuta especializada en duelo sobre qué es el duelo, cómo se manifiesta y por qué no existe una forma “correcta” de atravesarlo. Siempre digo que el duelo no se hace ni bien ni mal, el proceso del duelo simplemente se hace, no hay alternativa.
¿Qué es el duelo?
El duelo es una respuesta natural ante una pérdida significativa. Aunque solemos asociarlo a la muerte de un ser querido, y aquí me gusta incluir a nuestros animales como parte de nuestra familia, también aparece tras otras pérdidas importantes: una ruptura de pareja, una enfermedad, un cambio vital profundo, un cambio de país, de ciudad o de pueblo o la pérdida de una etapa de la vida, como puede ser la jubilación. Y a veces, algunas de estas cosas ocurren al mismo tiempo.
El duelo no es solo tristeza. Es un proceso emocional, físico, mental y energético que afecta a todo tu sistema. Por eso, muchas personas en duelo dicen cosas como:
- “Me miro en el espejo y no parezco yo”
- “Estoy cansado todo el tiempo”
- “No siento nada… o lo siento todo a la vez”
- Ya no se ni lo que siento
- Parece que nadie me entiende
- Nada de lo que hago me sirve para estar mejor
- Me siento bien estando mal
- No quiero ver a nadie
Y sí: todo eso también es duelo.
Las etapas del duelo: ¿existen realmente?
Seguramente has leído sobre las famosas etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
Pero aquí va un dato con el que inevitablemente vas a tener que convivir: el duelo no es lineal.
No avanzas de una etapa a otra como si siguieras un manual o si fuera un camino recto. Puedes sentir calma un día y al siguiente volver al enfado o al vacío. Incluso estos cambios emocionales se dan muchas veces en el mismo día. Puedes “funcionar” por fuera mientras por dentro todo se derrumba. Puedes ir a trabajar como si no pasara nada y por dentro estar queriendo desaparecer.
Las etapas no son una norma, son solo una referencia. Cada duelo es tan único como el vínculo que existía con aquello que se perdió. Yo siempre digo en mis sesiones de terapia que el duelo es íntimo y personal, tanto con el vínculo que tienes con tu pérdida.
¿Cuánto dura el duelo?
Esta es una de las preguntas que más me hacen en consulta: “cuánto dura el duelo”.
Y aunque entiendo la necesidad de ponerle fecha al dolor, la respuesta es incómoda pero honesta:
El duelo no tiene un tiempo exacto.
Hay personas que se sienten más estables al año, otras necesitan más tiempo. Lo importante no es cuánto dura, sino cómo lo estás atravesando y procesando, si cuentas con el espacio necesario para elaborarlo y con un entorno que favorezca y valide este tiempo. Si te estás permitiendo sentir emociones muy desagradables que te están acompañando para que no olvides que lo que estás viviendo es importante y hay que atenderlo.
El problema no es seguir en duelo.
El problema es quedarte solo dentro de él o negarlo y hacer como si no pasara nada, continuar con tu vida sin integrar tu pérdida. Siempre digo que la pérdida hay que integrarla dentro de tu vida cotidiana de una forma gradual y respetuosa contigo.
Síntomas habituales del duelo
Muchas personas se asustan porque el duelo no solo duele en el corazón. También se manifiesta en el cuerpo, en la mente y en la energía que tenemos para llegar al final del día. Es como si fuéramos un móvil con un 5% de batería para aguantar todo el día.
- Dificultad para dormir o descansar
- Cansancio extremo
- Falta de concentración o memoria
- Cambios en el apetito
- Sensación de vacío o desconexión
- Culpa, rabia, soledad o miedo intenso
Estos síntomas no significan que estés “mal”. Significan que tu sistema nervioso está intentando adaptarse a una realidad que no eligió pero que inevitablemente tienes que transitar y procesar.
Cuando el duelo se complica
A veces el dolor no disminuye con el tiempo y la vida se va encogiendo cada vez más. Hablamos entonces de duelo complicado.
Pedir ayuda profesional no es un fracaso.
Es un acto de autocuidado profundo.
Un acompañamiento adecuado puede ayudarte a:
- Comprender lo que te pasa
- Dejar de luchar contra tus emociones
- Integrar la pérdida sin que arrase con tu identidad
- Encontrar un espacio seguro que valide todo lo que te está ocurriendo en este momento
Afrontar el duelo no es olvidar
Una de las mayores heridas del duelo es la sociedad que nos rodea, que con sus prisas no nos deja elaborar nuestro proceso de duelo al ritmo que necesitamos y que podemos:
“Sé fuerte”, “tienes que seguir”, “ya ha pasado mucho tiempo”, “no llores que no te hace bien”.
Pero el duelo no va de olvidar, va de aprender a vivir con lo que cambió.
Va de reconstruirte sin traicionarte.
Va de hacer espacio al dolor de una manera gradual y amable contigo. Te va a acompañar durante tiempo, es mejor que establezcas una relación con él y el proceso de duelo se abre para ayudarte a ello.
Un mensaje para ti, si estás leyendo esto desde el dolor
No estás exagerando.
No estás yendo lento.
No lo estás haciendo mal.
No estás fallando.
Estás haciendo algo profundamente humano: amar después de la pérdida. El vínculo emocional no desaparece tras pérdida.
Y eso, aunque ahora no lo sientas, significa que estás recorriendo uno de los caminos más complicados de tu vida, el camino del duelo.
Si estás transitando este desafiante proceso emocional y te preocupa cuánto tiempo dura un duelo, considera la opción de buscar la ayuda. En consulta puedo ayudarte a ver que no tienes por qué pasar por esto solo o sola, y que volver a estar bien es posible.